Comunidades Eclesiales del Reino (CER)

Somos pequeñas Comunidades Eclesiales que dentro de nuestras Parroquias,
tenemos como objetivo Buscar el Reino de Dios (Mt. 6,33)

¿Qué somos?
Las Comunidades Eclesiales por el Reino de Dios C.E.R. son pequeñas comunidades conformadas por 15 a 25 personas, (hombres y mujeres) que se reúnen una vez por semana para meditar la Palabra de Dios, orar los unos por los otros y emprender un camino de formación en la vida cristiana.

HORARIOS Y LUGARES DE REUNIÓN DE LAS COMUNIDADES CER
DE LA PARROQUIA SANTA MARÍA DE LOS DOLORES

CER San Agustín: Todos los lunes a las 2:30 pm en el salón parroquial.
CER San Benito:  Todos los lunes a las 6.30 pm en el salón parroquial.
CER San Juan Pablo II: Todos los lunes a las 7:30 pm en el Conjunto Residencial Guadalajara.
CER Santa Mónica: Todos los martes a las 9:45 am en el salón parroquial.
CER Santa Laura: Todos los martes a las 5:00 pm en el Conjunto residencial El Remanso.
CER Santa Faustina: Todos los martes a las 7:00 pm en el Conjunto Vegas del Poblado.
CER San Francisco: Todos los miércoles a las 6:45 pm en el salón parroquial.
CER San Juan Diego:  Todos los miércoles a las 7:00 pm en el Conjunto Residencial Riobamba.

¿Qué hacemos en nuestra reunión semanal?

  1. Tenemos la alegría de encontrarnos y experimentar la presencia del Señor Resucitado, en medio de los que se reúnen en su nombre (Mt. 18, 20).
  2. Oramos juntos.
  3. Comentamos y aplicamos a nuestra vida la Palabra de Dios.
  4. Estudiamos y profundizamos los misterios de nuestra fe, guiados por el Magisterio de la Iglesia Católica.
  5. Recolectamos una ofrenda para los pobres, como signo de nuestra permanente solidaridad con ellos.
  6. Cada mes, a la luz de la palabra de Dios, aprovechamos una de estas reuniones semanales para:
    1. Compartir experiencias de fe.
    2. Potenciar la fidelidad a los compromisos personales.
    3. Programar o evaluar las diversas actividades o proyectos que se asumen.
    4. Intercambiar noticias de interés común.
    5. Revisar la marcha de la pequeña comunidad.

¿Cuáles son nuestros 5 compromisos personales?

  • Lectura asidua y esfuerzo por vivir la Palabra de Dios.

  • Oración personal.

  • Empeño serio de perfección expresado permanentemente, en un propósito concreto.

  • Santificación del Domingo

  • Esfuerzo constante por vivir la fraternidad y el apostolado.

¿Quiénes son nuestros protectores?
Nuestras pequeñas comunidades están bajo la especial protección de la Santísima Virgen María, de San José y de San Miguel Arcángel, a quienes procuramos honrar con nuestra oración, nuestro amor y, particularmente, con la imitación de sus virtudes.

A la vez, cada comunidad escoge un Santo o una Santa a quien tiene como su modelo y patrono, a quien invoca de modo especial y de quien toma su nombre.

De otra parte, hay también un grupo de personas que ofrecen a Dios su oración y su vida en la caridad para, dentro de su comunión eclesial, ayudarnos en nuestro camino espiritual. Los tenemos como nuestros “aliados” y partícipes de las buenas obras que podemos realizar.

 

¿Quién nos orienta y nos guía?

El primer guía, para que cada CER viva su identidad y su misión, debe ser el Párroco. Se puede contar también con la ayuda de otros sacerdotes o laicos que cumplen la tarea de Asesores.

Además, aunque la buena marcha de cada CER depende del compromiso y de la colaboración de todos sus miembros, tres de sus integrantes conforman la junta coordinadora, que tiene como fin motivar permanentemente la pequeña comunidad en la realización de sus objetivos y ayudarla en la organización de sus actividades y propósitos.

Esta junta está integrada por un Responsable, un Animador y un Administrador, cada uno de los cuales se elige para un periodo de un año pero puede ser reelegido indefinidamente.

¿Cuáles son los 4pasos de la lectura orante de la Palabra de Dios (Lectio Divina)?

Invocación al Espíritu Santo

1. LECTURA: ¿Qué dice Dios?
Es el primer paso en el proceso de apropiación de la Palabra. Leer, leer, leer mucho para familiarizarse con la Biblia. La lectura es una actividad bastante elemental: leer, pronunciar bien las palabras, en silencio o en voz baja o en voz alta. Este primer paso es muy importante y por tanto exigente, no se puede hacer superficialmente ni de prisa. Es preciso hacer una lectura atenta, reve rente y pausada del pasaje. Es necesario darnos tiempo para conocer el texto, ver lo que dice e interiorizar la experiencia del autor sagrado.

Eco: se repite interiormente y luego en voz alta la frase o expresión que más le llegó.

2. MEDITACIÓN: ¿Qué nos dice Dios?
La meditación indica el esfuerzo que se hace para entrar en el texto, comprenderlo, actualizarlo y traerlo hacia el horizonte de nuestra vida. Es necesario convencerse que el texto fue escrito para nosotros y debe hablarnos a nosotros. Es el momento de descubrir que es Dios quien nos dirige su Palabra y lo hace con mucho amor.

3. ORACIÓN: ¿Qué queremos decirle a Dios?
La oración, nacida de la meditación, comienza con una actitud de admiración silenciosa y de adoración al Señor. A partir de este momento brota nuestra respuesta a la Palabra de Dios. Es importante que esta oración no sea sólo individual, sino compartida, que sea una auténtica expresión comunitaria de súplica, acción de gracias o petición de perdón.

4. CONTEMPLACIÓN: ¿A qué nos comprometemos con Dios?
La contemplación que resulta de la lectura orante de la Palabra de Dios es la actitud de quien se sumerge en el interior de los acontecimientos para descubrir y saborear en ellos la presencia activa y creadora de la Palabra y, además, intenta comprometerse con el proceso de transformación de la historia. La contemplación no solo medita el mensaje, también lo realiza; no sólo escucha, también lo pone en práctica. Exige vivir lo que uno oye, lee y va aprendiendo.

Finalmente, proponemos un compromiso, buscando que la Palabra de Dios se encarne en nuestras vidas.

HIMNO DE LAS CER
SOMOS PUEBLO ELEGIDO,
SACERDOCIO REAL,
LEVADURA DEL MUNDO,
MENSAJEROS DE PAZ (Coro)

Somos sal de la tierra,
Pregones de verdad,
Somos testigos fieles de un Reino
Que viene de justicia y paz (Bis)

Somos luz y promesa,
Pescadores y red,
Somos cuidad fundada
Sobre una alta cumbre de amor y de fe (Bis)

Somos don y esperanza,

Libertad y misión,
Somos Iglesia santa,
Instrumentos vivos de la salvación (Bis)
Somos servicio al pobre,
Fermento y oración,
Unidos en espíritu
Formamos todos solo un corazón (Bis)

ORACIÓN DE LAS CER A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

Santa María, Madre de Dios y de los hombres,
Contigo proclamamos las grandezas del Señor cuya misericordia
Llega a nosotros, de generación en generación.
En las obras grandes que Él ha hecho en ti, experimentamos
También su amor y elección por cada uno de nosotros,
Y le damos gracias por su poder y fidelidad
Al realizar el plan de salvación en medio de su pueblo.
Queremos, como tú,
Entregarnos sin reservas a la voluntad de Dios
Y estar así disponibles,
En la fe, la esperanza y la caridad,
Para construir su Reino entre los hombres.
Confiamos en tu ayuda maternal
Para sr cada día discípulos más fieles de tu hijo,
Viviendo como iglesia nuestra alianza bautismal,
En la más plena docilidad al Espíritu Santo.
Acoge Madre de misericordia, nuestras súplicas
Y socórrenos con tu poderosa intercesión
En toda necesidad y peligro,
Mientras tenemos la alegría
De contemplar eternamente en el cielo
El fruto bendito de tu vientre.
Amén.