Historia

La Parroquia Santa María de los Dolores fue creada el 9 de septiembre de 1980 por el Cardenal Alfonso López Trujillo, Arzobispo de Medellín (1979-1990). Está ubicada en el Barrio El Poblado y cubre todo el sector de Patio Bonito, muy cerca de la Estación Poblado, del Metro, y de sitios de alto tránsito de personas como el Éxito de El Poblado o el Centro Comercial Monterrey.

Nuestra Parroquia al amparo de la Santísima Virgen en su Advocación de Santa María de los Dolores
Normalmente una parroquia recibe como patrono el nombre de un titular, bien del Señor, en sus divinos ministerios o de Nuestra Señora la Virgen María o bien de un santo o también de los santos ángeles. Nuestra parroquia fue consagrada al amparo de la Santísima Virgen en su advocación de Santa María de los Dolores, por petición de la familia Escobar Arango, donante de los predios donde se construyó el templo parroquial.

El sentido de la piadosa compasión del pueblo cristiano se ha expresado siempre en la imagen de la Virgen Dolorosa que, junto a la cruz, acompaña la muerte de su Hijo Jesús. Es el momento que recapitula el indecible dolor de una pasión humana y espiritual única: la conclusión del sacrificio de Cristo, cuya muerte sobre la cruz es el punto culminante de la redención.

Pero, igualmente, la devoción ha identificado siete dolores de la Virgen María, que corresponden a los siete episodios que narran los evangelios: la profecía de Simeón, la huida a Egipto; la pérdida de Jesús en Jerusalén cuando tenía doce años y había ido en peregrinación a la Ciudad Santa, el viaje de Jesús hacia el Gólgota; la crucifixión, la deposición de la cruz y la sepultura.

Con este título de Santa María de los Dolores honramos especialmente el dolor de María, aceptado en la redención mediante la cruz. Junto a esta es donde la Madre de Cristo crucificado se convierte en el cuerpo místico nacido de la cruz, es decir, nosotros hemos nacido, como cristianos, del mutuo amor sacramental y sufriente de Jesús y María. Por eso hoy se nos ofrece la devota y afectuosa meditación sobre “La Dolorosa”.